jueves, 27 de abril de 2017

Santo hermano Rafael. San Isidro de Dueñas


Cerca del Noviciado, en la Abadía de san Isidro de Dueñas, se encontraba la antigua enfermería, en cuya primera celda falleció el hoy santo hermano Rafael Arnáiz. Este joven, que vivió hace un siglo, llevó a plenitud durante su breve existencia un bello ideal de santidad. La belleza ejerció sobre su temperamento artístico tal fuerza, que le llevó a buscar una belleza imperecedera, sublime, eterna. Tal belleza sólo la encontró en el misterio escondido de Dios, a través de la tradición monástica trapense. En el santo hermano Rafael se conjugó una apasionada entrega a la divina belleza, con un heroico ejercicio del bien, desde un sustento inconmovible en la verdad, que culminó en su unificación con el amor que lo había creado y con el que anhelaba fundirse en un eterno abrazo.

miércoles, 26 de abril de 2017

San Isidoro de León


San Isidoro vivió en el sur de la Hispania antigua. Pasados los siglos, el rey Fernando I de Castilla, aprovechando la debilidad política que sucedió a la disolución del califato de Córdoba, consiguió hacia el 1063 el traslado de las reliquias del santo a su capital leonesa. Por esto motivo, aunque san Isidoro tenga por apellido la ciudad de Sevilla, su último descanso ha quedado ligado a la ciudad de León.


A tal efecto, el rey Fernando y su esposa Sancha, habilitaron un templo en el monasterio de San Pelayo, en el cual residían cuando se encontraban en dicha ciudad. Y lo hicieron en el nuevo estilo constructivo que comenzaba a invadir los reinos cristianos del norte de España: el románico europeo.


Así nació la que hoy conocemos como Basílica de San Isidoro, uno de los conjuntos más interesantes del románico europeo, con valiosa arquitectura, escultura, pintura, orfebrería y bilbioteca románicas.


Pero, sin duda alguna, lo más valioso de la Basílica es la urna que contiene las reliquias del santo Isidoro, el maestra de Hispania, el santo que supo unificar en torno a la fe católica los restos del naufragio hispano del Imperio romano, haciendo brillar durante más de un siglo la luz de una civilización que se resistía a extinguirse.


Es característico de este lugar el hecho de mantener, desde tiempos inmemoriales, la adoración perpetua del Santísimo Sacramento.


La Basílica está atendida por un Cabildo de canónigos; antaño se regían por la Regla de San Agustín. Hoy, sin sacerdotes seculares, que atienden con esmero la cuidada liturgia de este lugar sagrado.



martes, 25 de abril de 2017

Catedral Patriarcal de San Marcos de Alejandría

Catedral Patriarcal de San Marcos de Alejandría

Es difícil hacernos hoy a la idea la importancia que tuvo Alejandría para la historia del Cristianismo. Según la tradición, esta Iglesia fue fundada directamente por el apóstol san Marcos. No cabe duda de que su origen puede ser muy cercano a la vida del propio Jesús, dada la importante presencia de una comunidades judías en todo Egipto y, de una manera peculiar, en su metrópolis Alejandría. El antiguo Egipto de los faraones terminó en poder de los reyes helenistas, los Ptolomeos, y terminó siendo conquistada por Roma en tiempos de Cleopatra y Julio César. La ciudad de Alejandría fue fundada en la delta del Nilo, en honor de Alejandro Magno, su conquistador. Desde entonces, esta ciudad fue una de las principales urbes del mundo, junto con roma o Antioquía.


El cristianismo floreció rápidamente en Egipto. Las persecuciones no pudieron extirparlo, y produjeron un impresionante número de mártires. Antes de terminar las persecuciones, nació también allí el movimiento monástico cristiano. Con la paz del emperador Constantino, la sede episcopal de Alejandría alcanzó una importancia similar a la de Roma o a la de Antioquía. De hecho, en el primer concilio ecuménico de Nicea del año 325, ya los tres patriarcas se reconocen mutuamente su preminencia. En el siguiente concilio ecuménico, se añadirá la sede de la nueva capital imperial, Constantinopla; y, posteriormente, dada la importancia espiritual de la Tierra Santa, se reconoció como sede patriarcal a Jerusalén. Estos reconocimientos configuraron la llamada Pentarquía, es decir, la estructuración de la Iglesia de la Antigüedad en torno a cinco iglesias preeminentes: Roma, Alejandría, Antioquía, Constantinopla y Jerusalén.


En la lista de los patriarcas de Alejandría sobresalen dos grandes doctores de la Iglesia: san Atanasio (cuya memoria hoy celebramos), y san Cirilo. La catedral patriarcal de Alejandría siempre fue la Catedral de San Marcos, donde se custodiaban las reliquias del Apóstol. Estas reliquias fueron robadas en el curso de las Cruzadas por las tropas venecianas, que las llevaron a Venecia, surgiendo así la sede patriarcal y la catedral de san Marcos de Venecia.


En los años sesenta del pasado siglo, el papa Pablo VI, buscando la reconciliación entre las iglesias, separadas desde la antigüedad, devolvió las reliquias de san Marcos a los coptos egipcios. El documental que sigue a continuación, aunque de escasa calidad y en lengua árabe, recoge este hecho histórico. Ojalá que la intercesión de san Atanasio, que tanto luchó por la unidad de la Iglesia, consiga en un futuro próximo la unidad con la comunidad cristiana copta, que de hecho cuenta con cerca de veinte millones de fieles, después de siglos de opresión musulmana.

lunes, 24 de abril de 2017

Agua en el Camino de Santiago


Te lo aseguro, el que no nazca de agua y de Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. Así le dice Jesús a Nicodemo, refiriéndose al agua del bautismo, en el que el Espíritu Santo nos engendra a la nueva vida de los hijos de Dios.

El agua es fuente de vida. Allí donde discurre genera vida, y convierte el desierto en oasis. Así lo comprueban los peregrinos a Santiago, que atraviesan la árida meseta castellana, pero que de vez en cuando se encuentran con ríos que transforman lo árido en lugares llenos de vida. La fotografía, tomada por Víctor Nuño, muestra uno de esos lugares: el puente sobre el río Órbigo, en la diócesis de León.

domingo, 23 de abril de 2017

La Duda de Tomás en el claustro de Silos


Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.»  Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»  A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros.» Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.» Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!» 

Paseamos por el claustro románico de Silos, para meditar ante el magnífico relieve de la Duda de Tomás el pasaje evangélico que evocamos en la liturgia de este Domingo.

SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO.

sábado, 22 de abril de 2017

Cristo Resucitado de la Misión Católica de Munich


Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando. Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron. Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo. También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron. Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado. Y les dijo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».

Lectura del santo evangelio según san Marcos (16,9-15)

viernes, 21 de abril de 2017

Pila Bautismal de Támara


Si morimos con Cristo, por el Bautismo creemos que con Cristo resucitaremos. Esta afirmación de san Pablo en la Carta a los Romanos está muy presente durante el tiempo de Pascua, que es el tiempo bautismal por excelencia. Como Cristo resurgió de la muerte a la nueva existencia, así también los que se sumergen en la pila bautismal renacen a una nueva vida, por el Espíritu Santo, en Dios.

Las pilas bautismales son, por tanto, lugares sagrados privilegiados de cada templo. En la imagen vemos una de las pilas bautismales más hermosas de Castilla: la de Támara, en la diócesis de Palencia, labrada por canteros procedentes de la escuela de Simón de Colonia durante el siglo XV, cuando este maestro levantaba hacia el cielo las torres de la catedral de Burgos.